«Recuérdate mujer, antes de que te olvides»
A veces das tanto, que te quedas vacía.
A veces callas tanto, que te olvidas cómo suena tu voz.
Y a veces te adaptas tanto, que ya ni sabes quién eras antes de que empezaras a complacer.
Pero hoy…
Hoy quiero que te escuches.
Que te mires al espejo y te reconozcas.
Que no te juzgues por lo que aguantaste, sino que te abraces por haber sobrevivido.
No necesitas permiso para soltar lo que duele.
No necesitas una excusa para empezar de nuevo.
No necesitas a nadie que te complete, porque ya eres completa.
Vas a levantarte.
No porque no te duela, sino porque ya es hora de elegirte.
Y sí, vas a llorar si hace falta, pero también vas a reírte con ganas,
porque mereces la vida que soñaste, no la que te resignaste a vivir.
Tú no eres tu pasado.
No eres tus errores.
No eres lo que otros no supieron ver en ti.
Eres fuego.
Eres raíz.
Eres cielo y tierra al mismo tiempo.
Así que si hoy sientes que ya no puedes más…
Respira, y repítelo conmigo:
“Hoy me elijo. Aunque tiemble. Aunque duela. Aunque nadie lo entienda.”
Porque tu sanación no necesita aprobación.
Solo decisión.
Y esa, mi reina, solo la puedes tomar tú.



